1 de enero de 1988

EL DAR GRACIAS

Se dice en Esoterismo, que cuando la persona se reconoce a sí misma, se conoce, y se recuerda, está mucho más preparada para dar gracias por todo lo recibido.

En general, estamos poco predispuestos a hacerlo porque el vaivén mundanal no nos deja ver el bosque, y los árboles se nos quedan en un segundo plano lejos de nuestra normal visión.

Los firmantes no tenemos duda en afirmar lo sano y bueno que es dar gracias. ¡Se pueden dar gracias por tantas cosas! Esta vez no vamos a hacer una innumerable lista de aconteceres por los que agradecer. Cada uno –y quien lo desee– podrá anotar aquellas que sus ojos le permitan ver. Aunque se olvide unas, no por ello yerra, ya que todo es comenzar.

Además de agradecer hacia lo Alto, también se puede agradecer hacia los hombres, pues somos Manifestaciones de Él. Conocemos quien agradecía en nombre de otros Reinos de la Naturaleza, que no podrían expresarse.

La religión Católica, una de las más perfectas Religiones existentes en el mundo, y en concreto en el Santo Sacrificio de la Misa, queda reflejada su importancia en el principio del Canon. Dice así:

Principio del Canon                  Equivalencia
‘‘En verdad,                                    Cierto.
es digno y justo,                             Es correcto y
equitativo y saludable,                    de justicia.
que en todo tiempo y lugar,           Sano para el
te demos Gracias,                         alma y cuerpo.
oh, Señor,                                      Gracias por lo reci-
Padre Todopoderoso,                    bido y por recibir.
Dios Eterno…’’                               EL ABSOLUTO

El equivocarse, parece ser, hoy por hoy, una condición ‘‘quasi’’ normal del humano poco sapiens, y no hay duda que habrán equivocaciones y errores, superiores unos a otros, pero quizás el mayor de todos ellos, dejando de lado el del orgullo, sea el de desagradecimiento. Éste ni a los humanos nos gusta.