15 de junio de 1983

LA GENUINA DIMENSIÓN DEL AMOR

La gente confunde generalmente el amor con la sensualidad o con el sentimiento. Y procura construir situaciones amorosas definitivas sobre una frágil base.

Sólo los que comprenden la verdadera dimensión del amor como una ciencia que permite conseguir la unión integral en todos los niveles y la comunicación profunda unida a una real simpatía, cariño y compañerismo, podrán tener éxito en la búsqueda de esta sublime relación.


UN SER A LA MEDIDA

Una de las falacias más grandes que existen es la expectativa que tiene el hombre de encontrar una mujer perfecta. Lo que quiere decir: hecha a su medida. En esta loca búsqueda son muchos lo que terminan destruidos por el desengaño o envenenados por la convicción de que las mujeres son estúpidas o no son buenas. Craso error.

Si meditamos profundamente, lo que en realidad desea el sujeto que antes describimos es encontrar una mujer con un alma adecuada.

Sin embargo cierta actitud egoísta del hombre le impulsa a la urgencia de obtener lo que pretende sin ofrecer algo equivalente. Es decir: pretende conseguir lo óptimo sin dar lo superior de sí mismo.

Lo realmente indicado consiste en que el varón deposite en la copa de su compañera las virtudes personales más elevadas de que pueda disponer con el objeto de ayudarla a concebir una vida individual superior.

A la vez que él precisa que ella le ayude a conseguir la propia fertilidad intelectual, pretensión imposible sin una perfecta colaboración mutua.

Es necesario aceptar que el hombre solo no es nada. Es únicamente la mitad de algo. Y lo mismo ocurre con la mujer. Solamente la existencia de una voluntad amorosa superior puede conducirles al éxtasis de la integralidad polar. Esto es: al goce de realizarse como un ser completo que posee las dos fracciones del entero.


CARACTERÍSTICAS MÁS NOTABLES

A título meramente orientativo exponemos a continuación las características más notables del verdadero amor y del falso amor.

Los elementos apuntados son únicamente para poder diferenciar el genuino del falso amor. Pretendemos sólo disponer de una pauta para determinar el grado de aproximación a lo verídico o a lo irreal; observando cuántos requisitos se cumplen o se dejan de cumplir.

Si una pareja, por ejemplo, cumpliera todas las condiciones del verdadero amor obtendrá una puntuación de 100 unidades. Al carecer de todas ellas permanecerá en cero puntos; lo que equivaldría a falsedad absoluta. Conociendo los extremos es posible calificar los puntos intermedios.

Hemos pretendido apenas arañar el subconsciente del lector. Y quién sabe si hasta concienciar a más de uno.


VERDADERO AMOR

– Entrega sin exigir nada.
– No egoísta.
– Amor sentimiento.
– Producto de un proceso.
– No manipula a la pareja.
– Mantiene la propia individualidad.
– No depende del sexo para subsistir.
– Maduro.
– No requiere obligaciones: sólo deseo de entrega.
– Proporciona paz, confianza y seguridad.
– Genera felicidad.
– Aumenta con el tiempo.
– Absolutamente franco: uno conoce todo acerca del otro.
– No tiene límites.
– Actúa la sexualidad interior o magnética.
– Activo y creador: se renueva constantemente.
– Colaborativo.


FALSO AMOR

– Exigente e intolerante.
– Básicamente egoísta.
– Amor pasión
– Nace a primera vista.
– Manipulativo.
– Se pierde la propia individualidad.
– Su subsistencia depende del sexo.
– Infantil.
– Necesita obligaciones y juramentos.
– Genera angustia, descontento e insatisfacción.
– Sólo otorga desgracia.
– Disminuye con los años.
– Necesita de la hipocresía, la mentira y el fingimiento.
– Limitado.
– Únicamente actúa la sexualidad orgánica.
– Pasivo y regido por el hábito y la inercia.
– Competitivo.